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martes, 4 de marzo de 2025

Abelardo de Carlos y la Moda Elegante Ilustrada, por Alicia Moreno de Carlos

 Investigación "ilustrada"

Me ha parecido oportuno etiquetar la entrada en el epígrafe de "Documentación", ya que la conferencia que se anunciaba en la sala Rafael Altamira de la Sede de la UA, tenía que ver con colecciones "ilustradas", no en el sentido del s. XVIII, que también, sino de revistas que venían bellamente "iluminadas", por usar el término que solía emplearse desde los códices medievales. Abelardo de Carlos y la Moda Elegante Ilustrada era el título que la compañera de la AAUP, Alicia Moreno de Carlos, profesora en ciclos formativos de grado superior y asociada en la U.A., se disponía a impartir en presencia de la Vicerrectora, la señora Rosabel Roig, de la directora de la UPUA, Marian Aleson y del presidente de la Asociación, Rafael Arenillas. El cartel anunciador del evento ya era bastante sugeridor. Que la ponente fuera descendiente del que daba el título a la conferencia, se explicaba por el hecho de que ella recibió en herencia una colección completa y ejemplares sueltos de otra, de unas revistas con origen en el s. XIX, propiedad de su tatarabuelo. Ello le ha permitido escribir un libro en colaboración, a partir de la investigación que ha llevado a cabo en dichas colecciones, Moreno de Carlos de la Torre, Alicia y el abogado De Carlos Bertrán, LuisAbelardo de Carlos, el editor ilustrado, Córdoba: Editorial Almuzara, 2022, que incluye un sinnúmero de ilustraciones a lo largo de sus 334 páginas.




De mis tiempos de profesor en el Módulo de Biblioteconomía, Archivística y Documentación, sé de la importancia que tienen las revistas, desde su aparición en el s. XVIII, como elemento de contenidos informativos: El MercurioLa Gaceta, dieron la oportunidad de estar informada a parte de la población hispana alfabetizada. Las que aparecen en el s. XIX, época turbulenta, van conformando lo que se conoce como "nuevo periodismo". Y ahí aparece la figura de Abelardo de Carlos, (Cádiz, 1822 - Madrid, 1884), quien empezó como librero y acabó fundando dos revistas que terminarían por lograr la transición del periodismo de opinión, al factual. La Ilustración Española y Americana (1869 - 1921) se convirtió en una de las revistas más importantes de la época. Se publicaban cuatro ejemplares al mes. Era de carácter enciclopédico y liberal. En ella colaboraron escritores consagrados, miembros de la RAE, y políticos de la talla de Castelar. También los provenientes de Hispanoamérica, como Rubén Darío, corresponsales de guerra... Incorporaba publicidad, algo pionero, y lo más importante, venían "ilustradas" con magníficos dibujos. Este "emprendedor" decimonónico fundó también el Círculo de Bellas Artes.



Es curioso que esta colección que Alicia conserva completa, no se digitalizara en su momento, dado que ello permite el fácil acceso para que los investigadores puedan rastrear las informaciones pertinentes, ya que son una fuente inagotable de datos y de imágenes que permiten conocer a través de ellas la vida de la época, y no sólo las ideas de quienes en ellas escribían.

La Moda Elegante Ilustrada salió a la calle entre 1842 y 1927, lo que resulta indicativo de la aceptación que conseguía, además de lograr ser muy influyente en su campo. Pudiendo pecar de políticamente incorrecto, diré que iba dirigida al público femenino, aunque también se acabaran incluyendo ejemplos de moda varonil e infantil. Acogió a mujeres escritoras, lo que era poco frecuente en la época. La exposición amena y clara, apoyada en las imágenes que se iban proyectando en pantalla, permitía hacerse una idea de cómo la moda había ido evolucionando. Si en el s. XVIII era marcada por la aristocracia, el XIX, siglo burgués por antonomasia, dio paso a una ampliación de sectores interesados en las novedades.  


No sólo se incluían dibujos de los diferentes modelos del vestir, sino también de los tocados para la cabeza, o los peinados, amén de todo lo que una señora debía llevar consigo: guantes, bolso, sombrilla.. En otras partes se incluían patrones que posibilitaban la confección a quien dispusiera de las primeras máquinas de coser. También se presentaban los artilugios que se llevaban bajo la ropa para conseguir las formas deseadas: corsés, miriñaques, crinolinas, hechas con crines de caballo, lo que convertía los vestidos en altamente inflamables.  


A través de la revista se fue imponiendo la costumbre de agrupar los modelos por temporadas, cosa que todavía se mantiene. Hubo que esperar a 1869 para que apareciera el primer traje de baño femenino. La industrialización trajo como consecuencia un cambio en los tejidos, en los tintes, en la forma de tratarlos... Tras la Primera Guerra Mundial llegó una mayor libertad en el vestuario femenino, al incorporarse la mujer a trabajos de fábrica y administrativos. Se olvidaron del corsé, se acortaron las faldas, apareció el traje de chaqueta y también el deporte hizo lo suyo al ir permitiendo a las mujeres la participación en el mismo, con el consiguiente cambio de atuendo.


Bucear en todo ello ha debido de suponer para nuestra compañera Alicia, no sólo un trabajo enorme, sino un gusto por lo que iba descubriendo. La figura del tatarabuelo se fue mostrando no sólo como el editor que fue, sino como empresario de fuste, periodista y mecenas. Que al final de la exposición, el profesor Enrique Rubio, especialista en la literatura del XIX, dijera que la obra de Abelardo de Carlos no estaba ni mucho menos olvidada y que pusiera en valor el trabajo de Alicia no hizo sino ahondar en la satisfacción de todos quienes habíamos disfrutado con la magnífica exposición de nuestra compañera.  

José Manuel Mora.







sábado, 14 de diciembre de 2024

"Lazarillo". Una propuesta de autoría

 

diciembre 12, 2024

Lázaro de Tormes sigue sorprendiendo

Ayer tarde tuve entre manos una enorme madalena proustiana, y me explico. La AAUP había programado una conferencia en la sede de Canalejas, a cargo del profesor de la Universidad Pontificia de Salamanca, José Juan Morcillo Pérez, con el sugerente e intrigante título de "Lazarillo de Tormes, una novela forense de un jurista toledano". Como no tenía noticia del investigador ni de sus trabajos filológicos, iba con cierto escepticismo.


Y de repente su ponencia me retrotrajo al luminoso tiempo de mi juventud salmantina, en mis años de estudiante de Lenguas y Literaturas Románicas. Para mis sedientos oídos de novedades sobre obras que conocía desde bachillerato, las clases de Estilística impartidas por Lázaro Carreter, que acabó dirigiéndome la tesina de licenciatura, o las de Ricardo Senabre, con las suyas de Historia de la Lengua, me abrían horizontes detallados que enriquecían mis lecturas ingenuas. La Historia y Crítica de la Literatura Española, coordinada por el profesor Francisco Rico, me sirvió para preparar la oposición, lo que completé con la edición crítica de la novelita, del 92, del mismo Rico. Pensé que ya sabía suficiente. El profesor Morcillo vino a desmontarme la creencia. Si hay curiosidad, uno no deja de aprender, a pesar de estar jubiladísimo. Tras esta larga introducción paso a comentar lo que se expuso.

 Ya el título provocaba interés. ¿Qué era eso de "novela forense"? Todos hemos estudiado la obra como la fundadora del género picaresco, con forma epistolar, dirigida a un "vuesa merced". La propuesta del conferenciante es que se trata de un juez, ante el que Lázaro está declarando para descargarse de la posible culpa por permitir que su mujer sea la barragana del arcipreste de San Salvador. De ahí el adjetivo de "forense", relativo aquí al ámbito de un "caso" judicial, al que no sólo asiste el compareciente, Lázaro de Tormes, sino los lectores. Este tal Lázaro, nacido en Tejares, es de linaje infame, padre ladrón, madre medio bruja. Ello en teoría le habría impedido alcanzar el oficio de pregonero en Toledo. Pero el arcipreste parece ser amigo de "vuesa merced", lo que habría permitido la colocación del de Tormes. Hablamos pues, y ya entonces, de justicia corrupta. Ello enlaza con la autoría del "jurista toledano" del título.


 Y ahí vino mi segunda sorpresa. De un modo concienzudo, con citas que apoyaban su razonamiento, el profesor Morcillo sostiene que el autor es nada menos que Fernando de Rojas, el autor de La Celestina, jurista respetado de Talavera de la Reina y conocedor del mundillo jurídico. Los paralelismos estilísticos, estructurales, me dejaron con la boca abierta. No puedo consignarlos aquí, porque sólo escuchaba admirado y convencido. El ponente nos comunicó que el profesor García de la Concha, había avalado su trabajo. Queda pendiente la publicación de su libro, que seguramente trastocará lo conocido y es posible que provoque debate entre los especialistas. Yo agradecí que me devolvieran a mi Salamanca juvenil, a mis tiempos de preparación de clases con lo último que se hubiera publicado al respecto, para transmitir a mi alumnado la historia como algo vivo, que los animara a sumergirse en la lectura y disfrutar como yo lo hice con apenas catorce años. No deja uno de aprender. Agradezco desde aquí al conferenciante y a la AAUP que hayan hecho posible este descubrimiento para los que asistimos y que, de confirmarse, sería un auténtico terremoto, al contradecir a Rico, quien concluía en el prólogo de la edición citada que "El Lazarillo, nacido apócrifo, sigue en su imperturbable anonimato" (pág. 44).

P.S. Queda claro que ardo en deseos de volver a releer la historia del sobreviviente y pícaro muchacho.

José Manuel Mora. 


jueves, 9 de mayo de 2024

Conferencia en la APM sobre Abelardo de Carlos y 'La Ilustración Española y Americana'

 El acto correrá a cargo de sus descendientes, Alicia Moreno de Carlos de la Torre y Luis de Carlos Bertrán, autores también de su biografía.

El jueves 23 de mayo, a las 18:00 horas, tendrá lugar en el Salón de Actos de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) (entrada por la calle de Claudio Coello, 98) la conferencia sobre Abelardo de Carlos, a cargo de sus descendientes, Alicia Moreno de Carlos de la Torre y Luis de Carlos Bertrán, que son también autores de su biografía: Abelardo de Carlos, el editor ilustrado.